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Organismos con pasión por la autoafirmación 1946”: Así calificaba Rothko a sus formas, que se independizaban en el momento que el artista había terminado el cuadro. Rothko asignaba a sus objetos plásticos las propiedades de un ser vivo y de este modo los convertía en portadores de significado para las emociones básicas del ser humano: “Deseo afirmar sin reservas que a mi modo de ver no puede existir ningún tipo de abstracción. Cualquier forma o zona del lienzo que no tenga la palpitante concreción de la carne y los huesos, que no posea su vulnerabilidad o sensibilidad a la alegría y el dolor, no es absolutamente nada. Un cuadro que no proporcione un entorno en el que pueda respirarse el aliento de la vida no me interesa….* Mark Rothko. Cuadros como Dramas. pag 45.
“Los Idus del arte: las actitudes y diez artistas acerca de su arte y su época contemporánea, 1947”: Un cuadro vive en compañía, expandiéndose y avivándose ante los ojos de un observador sensible. Muere del mismo modo. Por lo tanto, enviarlo ahí fuera, al mundo, es siempre un acto arriesgado e insensible. Con cuánta frecuencia será maltratado por los ojos del vulgo y por la crueldad de aquellos impotentes que quisieran contagiar con su desgracia universalmente!!.... * Mark Rothko.Escritos sobre arte. pag 99.
“El espacio en la pintura, hacia 1954”: Se me ocurre que, a la hora de analizar el espacio, sería provechoso utilizar sinónimos que fueran más ricos en atributos subjetivos, como por ejemplo, el término profundidad, ya que la experiencia de la profundidad es una experiencia de penetración en los estratos cada vez más intensos de las cosas. De nuevo, y en relación con estos aspectos subjetivos, cuando queremos expresar de un modo concreto, por ejemplo la imagen de la intensidad del sentimiento, hablamos de profundidad de la emoción, y cuando hablamos de acceso al conocimiento hablamos de un desvelamiento; expresión esta última que implica un despojarse de todos los velos, un elevarse de las profundidades hasta el conocimiento directo, o de un conocimiento de los velos que oscurecen lo que está tras ellos. Para mí, todas éstas son maneras de expresar nuestra dependencia de la sensación de cercanía o lejanía de las cosas, a la hora de establecer cualquier relación real. Yo diría pues, que mis cuadros tienen espacio si con ello entendemos el deseo de un contacto directo, de un desvelamiento, de una experiencia de la superficie. Existe espacio en la expresión de hacer claro lo oscuro o, metafísicamente, de hacer cercano lo remoto con el fin de atraerlo hacia el orden de mi entendimiento humano e íntimo.
Lo que siempre me ha atraído de una pintura ha sido la claridad con que se consigue esto, independientemente del periodo o del tema. Aquí está, aquello de lo que se compone mi mundo: una cantidad de cielo, una cantidad de tierra y una cantidad de movimiento. Y lo dispone sobre la tabla para que yo lo observe a esa misma distancia, para que mi entendimiento vea, sin medición alguna, los deseos, los miedos y las aspiraciones de un espíritu en movimiento. *Mark Rothko. Escritos sobre arte. pag 166 y 167.
“Mi arte no es abstracto; vive y respira 1958”: … no me interesa la relación entre color y forma ni nada por el estilo. Sólo me interesa expresar las emociones humanas más elementales. La tragedia, el éxtasis, la fatalidad del destino y cosas así. El hecho de que muchas personas se desmoronen y lloren al verse confrontadas con mis cuadros demuestra que consigo expresar ese tipo de emociones humanas elementales….La gente que llora ante mis cuadros  vive la misma experiencia religiosa que yo sentí al pintarlos … * Mark Rothko. Cuadros como Dramas. pag 57.
“Dirigido al Pratt Institute, noviembre 1958”: …Me gustaría hablar sobre cómo se pinta un cuadro. Nunca he pensado en que pintar un cuadro tenga que ver con la expresión de uno mismo. Se trata de una comunicación acerca del mundo dirigida a otro ser humano. Cuando esta comunicación es convincente, el mundo se transforma. El mundo nunca volvió a ser el mismo después de Picasso o de Miró. Su visión del mundo transformó la nuestra. Es un error enseñar a expresarse a uno mismo mediante el arte; eso es mera terapia. Es útil conocerse a uno mismo con el fin de que el yo pueda ser eliminado del proceso. Hago énfasis en ellos porque se tiene al idea de que el proceso de autoexpresión tiene una serie de valores per se. Producir una obra de arte es algo muy distinto. Yo suelo referirme al arte como un intercambio…
Pertenezco a una generación interesada por la figura humana y por ello la estudié. Tuve que luchar contra mis principios para convencerme de que esto era lo que buscaba. Todos los que la usaban la mutilaban. Nadie podía pintar la figura tal como es y sentir que puede expresar el mundo a través de ella. Me niego a mutilar y tuve que encontrar otro modo de expresión. Utilicé la mitología durante un tiempo, produciendo sin avergonzarme criaturas capaces de comunicar una gestualidad intensa. Empecé a usar las formas morfológicas con el fin de pintar gestos que no lograba que la gente hiciera. Pero no me satisfizo. Mis cuadros actuales están comprometidos con la espina dorsal del sentimiento humano, del drama humano, en tanto lo pueda yo expresar…* Mark Rothko. Escritos sobre arte. pag 182 y 184.
“Tarjetas de notas. Hacia 1950-1960 ”: Color: añadido a la experiencia del color y el espacio.
En cuanto el color sale del bote de pintura se hace visible para el mundo de las acciones humanas en relación con el tiempo y los acontecimientos del momento y para los ojos de aquel a quien sucede tal tiempo y tales acontecimientos.
Utilizo colores que han sido experimentados a la luz del día y por los estados de ánimo de un hombre total. Mis colores, en otras palabras, no son utensilios de laboratorio aislados de los accidentes e impurezas con el fin de conservar su identidad y purezas especificas.
Cuando digo: cuando digo que mis cuadros son occidentales, lo que quiero decir es que no buscan la materialización de algo mas allá de los límites de la razón occidental, de algo esotérico, extrasensorial o con atributos divinos que se alcance mediante la plegaria y el terror. Aquellos que afirman que estos límites han sido rebasados en mi obra no hacen sino imponer un freno a las flexibles fronteras que la imaginación puede desarrollar dentro de esos límites. En otras palabras, que lo que estos cuadros buscan no es el Paraíso o la adivinación. Por el contrario, están profundamente comprometidos con las posibilidades reales de la humanidad corriente.
Espacio: la palabra espacio es la adecuada desde este punto de vista, en el sentido más amplio y específico que estos términos tienen en su uso corriente, en el uso más llano y general del lenguaje de la calle (y para mí las palabras solo tienen sentido real en este registro).
A mi parecer, el término es confuso e impreciso en lo que respecta a mis cuadros, o mejor dicho, en términos de espacio pictórico. Cuando se aplica al análisis de los cuadros esta palabra designa al medio en que, ya sea de un modo realista o simbólico, se escenifica el drama del volumen o del movimiento, o de ambos…
* Mark Rothko. Escritos sobre Arte. pag 203 y 204.

Jacob Baal-Teshuva. Mark Rothko. Cuadros como Dramas Ed. Taschen. Madrid. 2009
Miguel López-Remiro. Mark Rothko. Escritos sobre arte (1934-1969). Ed. Paidós estética 41. Barcelona 2007.
BBC/RM associates co-production. Rothko´s Rooms. The life and Works of an american artist.. Kultur. 2000.
www.nga.gov/feature/rothko/

 
 
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MARK ROTHKO.1903-1970
294*232,4. Óleo sobre lienzo
nº 61 (OXIDO, AZUL)(MARRON, AZUL MARRON SOBRE AZUL). 1953.
 
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